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Año 15 /Enero - Febrero / No. 85  U.M.S.N.H.



            tortilla: un mínimo de 7 % de proteínas, un máximo           En el país existe una falta de regulación y de
            de 3 % de cenizas, un mínimo de 3 % de grasa y un      capacitación en la cadena de transformación de la
            mínimo de 6 % de fibra dietética.                      tortilla, lo que provoca la pérdida o degradación de

                  En la sociedad actual, la mayoría de las per-    compuestos, especialmente durante el proceso de
            sonas han desarrollado hábitos alimenticios inade-     nixtamalización. Además, la escasa implementa-
            cuados,  así como un comportamiento  sedentario        ción de buenas prácticas de manufactura reduce
            que constituye un factor de riesgo para la obesidad    su vida de anaquel debido a una carga microbia-

            y  las enfermedades  cardiovasculares provocadas       na que se encuentra fuera de las especificaciones
            por el exceso de grasas y de carbohidratos. Desa-      establecidas en la NOM-187-SSA1/SCFI-2002. Esta
            fortunadamente, la tortilla ha sido asociada a la      situación  ha propiciado el  uso de  conservadores
            generación de obesidad, ya que uno de sus princi-      sin la debida supervisión, con el fin de prolongar la

            pales componentes es el almidón, el cual tiene un      vida de anaquel de las tortillas, incluso sin refrige-
            papel crucial en las características reológicas de la   ración y por varios días.
            masa y la tortilla, pero no significa que, por contener      Como puede  apreciarse,  la tortilla presenta
            este compuesto, el consumo de tortillas provoque       múltiples matices a lo largo de su cadena produc-

            obesidad; debe considerarse el valor calórico del      tiva y, a pesar de ello, sigue estando presente en la
            resto de los alimentos con los que se acompañan.       mayoría de los hogares.
                  Por esta razón, el consumo de tortilla en las
            nuevas generaciones  ha ido  disminuyendo, ya

            que dejó de considerarse un elemento de una dieta
            equilibrada y, por el contrario, se le ha colocado en
            el extremo opuesto. Aunado a ello, la aparición de
            términos como «tortillas piratas» contribuye a diluir

            la percepción de la tortilla como una fuente impor-
            tante de proteínas, fibra, aminoácidos esenciales,
            ácidos  grasos saturados e insaturados y  antioxi-
            dantes, sin dejar de mencionar que también forma

            parte fundamental de nuestras raíces culturales.




























               Muñoz-Ibarra A.I. y Carranza-Madrigal J. (2010). Perfil   Salinas M.Y., Aragón C.F., Ybarra M.C., Aguilar V.J., Al-
               alimentario de una población rural de Michoacán y su   tunar L.B. y Sosa M.E. (2013). Caracterización física y
               asociación con obesidad, diabetes e hipertensión. Me-  composición química de razas de maíz de grano azu-
               dicina Interna de México, 26, 24-30. https://www.me-  lado/morado de las regiones tropicales y subtropicales
               digraphic.com/pdfs/medintmex/mim-2010/mim101e.        de Oaxaca. Revista Fitotecnia Mexicana, 1, 23-31. http://
               pdf                                                   www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid
                                                                     =S0187-73802013000100003&lng=es&tlng=es





        Coordinación de la Investigación Científica                                                                    87
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