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U.M.S.N.H. Año 15/ Marzo - Abril / No. 86



            mientras las hembras salen a alimentarse. Aun así,           El cambio de sexo constituye un mecanismo
            estas conductas no  constituyen una regla  univer-     reproductivo exitoso en algunas especies. Un ejem-
            sal, ya que también se han documentado casos en        plo de ello  son los peces payasos,  que  son  her-
            los que los roles se invierten o en los que se forman   mafroditas secuenciales: comienzan su vida como
            parejas  del  mismo sexo, como ocurre en algunas       machos y,  si la hembra dominante  muere,  uno
            poblaciones de albatros y cisnes negros.               de ellos cambia de sexo y se convierte en hem-
                  Por otro lado, los roles dentro de los grupos    bra de manera irreversible, con el fin de mantener
            o manadas han sido tradicionalmente asociados a        la estructura jerárquica del grupo.  Otro  ejemplo
            características relacionadas con el sexo; sin embar-   de diversidad sexual no  binaria se observa en las
            go, estos comportamientos no están estrictamente       babosas  de  mar  y  en  otros  invertebrados, que
            determinados por él.                                   son hermafroditas simultáneos; es decir, poseen
                  En las manadas de leones, por ejemplo, las       órganos sexuales tanto masculinos como feme-
            leonas cazan en grupo y se encargan de la crian-       ninos. Estos mecanismos reflejan la flexibilidad y
            za de las crías, mientras que los machos suelen        diversidad presentes en las estrategias reproducti-
            defender  el territorio. No obstante, existen ex-      vas del reino animal.
            cepciones, como el  caso de  Mmamoriri, una  leo-            Otro mecanismo reproductivo menos difun-
            na con melena que presentaba comportamientos           dido es la partenogénesis, una forma de reproduc-
            asociados típicamente a los machos. En las hienas      ción asexual en la que los embriones se desarrol-
            manchadas, las hembras son más grandes y domi-         lan sin fertilización. Algunas especies de lagartijas
            nantes —debido, en parte, a sus elevados niveles de    del género Aspidoscelis presentan este tipo de re-
            testosterona— y lideran un sistema matriarcal. Los     producción. La partenogénesis ofrece ciertas ven-
            bonobos, por su parte, presentan una estructura        tajas y desventajas: por un lado, permite colonizar
            social  cooperativa  liderada  por  hembras, en la     rápidamente nuevos hábitats; por otro, reduce la
            que el comportamiento sexual desempeña un pa-          variabilidad  genética, lo  que puede  aumentar  la
            pel importante para resolver conflictos y mantener     vulnerabilidad de las poblaciones frente a enferme-
            la cohesión del grupo, con interacciones frecuentes    dades y cambios ambientales.
            entre individuos de distintos sexos y edades.
                  En los reptiles, animales ovíparos, la deter-    Evolución, adaptación y ecología
            minación del sexo suele depender de la tempe-                El  desarrollo  de  roles de género  dentro de
            ratura  de  incubación  de  los huevos. En  muchas     una especie está estrechamente vinculado con la
            especies, temperaturas más altas tienden a produ-      ecología del entorno en el que viven los organis-
            cir hembras, mientras que temperaturas más bajas       mos. Las presiones ambientales, la disponibilidad
            favorecen el desarrollo de machos.                     de recursos y las necesidades de supervivencia in-









































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