Cromatografía

Escrito por Yolanda M. García-Rodríguez

Cromatografía es una palabra que proviene del griego croma-color y grafos-escribir –escritura a color– que técnicamente significa la separación física de compuestos coloridos (colorantes o pigmentos) de un extracto o mezcla orgánica. El término Cromatografía fue nombrado por el botánico ruso Mijaíl Tswett en 1906, aunque el método data desde el año 1850 cuando Friedrich Ferdinand Runge, químico alemán, quien descubrió la cafeína, separó anilinas con un disolvente en un papel poroso: la primera cromatografía en papel. 

El principio fundamental de la cromatografía es la separación de dos o más compuestos con propiedades físicas diferentes que les permiten repartirse en dos fases: una estacionaria y otra móvil. Como ejemplo, tenemos que en la cromatografía en papel, la fase estacionaria es el papel filtro y la móvil un disolvente como el agua o el alcohol etílico (etanol).

La fase estacionaria, es una fase fija que puede ser desde un papel filtro o una lámina de aluminio cubierta con polvo de sílice (SiO2, componente principal de la arena) o bien partículas de sílice dentro de un soporte rígido de vidrio o de metal conocido  como columna.

La fase móvil, por el contrario es la fase que mueve o arrastra a la mezcla de compuestos a través de la fase estacionaria y de todo el sistema cromatográfico. Esta fase móvil pude ser un líquido como el alcohol,  o un gas inerte como el helio o el nitrógeno. Basándose en la cromatografía en papel, Tswett separó los pigmentos que dan color a las plantas (clorofilas, xantofilas y carotenos),  utilizando como fase estacionaria un tubo de vidrio (columna) relleno de carbonato de calcio, material del que se fabrican los gises, usando como adsorbente un polisacárido de la fructosa (inulina) y pasó a través de ella, éter de petróleo para arrastrar la mezcla de pigmentos. Debido a esta separación de colores, denominó cromatografía a esta técnica e inventó la cromatografía en columna.

Por lo tanto, la definición más amplia de la cromatografía, es la separación de mezclas complejas que se basa en el principio de retención selectiva de moléculas químicamente similares, según su masa molecular y carga iónica. Permite la identificación y cuantificación de los componentes que se separan. Según la disposición de la fase estacionaria, la cromatografía puede ser cromatografía plana, en capa fina y en columna; según la fase móvil se clasifica en cromatografía de líquidos, de gases y de fluidos supercríticos; y según la interacción entre la fase estacionaria y la fase móvil, tenemos la cromatografía de adsorción, de reparto, de intercambio iónico, de afinidad y de exclusión molecular.

La aplicación de la cromatografía es muy amplia, puede ser utilizada en todas las ramas de la ciencia, a menudo, los científicos necesitan separar los componentes de una mezcla para identificarlos y determinar aquel o aquellos responsables del aroma, del color y del sabor de los frutos, de las propiedades medicinales o tóxicas de una planta, de los compuestos específicos que ayudan a la clasificación de una especie o bien, los que funcionan como señales químicas en las interacciones entre los diferentes organismos.

Es por ello, que aunque la palabra cromatografía se utilice hace más de 110 años, los avances científicos y tecnológicos nos presentan una innovación continua de equipos de cromatografía de gases (GC) y de líquidos (HPLC), con el acoplamiento de técnicas como la espectrometría de masas que permite la identificación de compuestos a concentraciones muy pequeñas con  una alta eficiencia y rapidez.

La bióloga Yolanda Magdalena García Rodríguez es técnico académico en el Laboratorio de Ecología Química y Agroecología del IIES, UNAM Campus Morelia.

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