¡La primer limpieza bucal!

Escrito por José Eduardo Orellana Centeno y Verónica Morales Castillo

La caries y la gingivitis (inflamación de las encías) son problemas de salud pública a nivel mundial, que se presentan con una alta frecuencia y en edades más tempranas ¡En nuestros bebés!

Esto es preocupante, ya que la evolución de la caries al no tratarse, tiene el desenlace de la pérdida dental, así como el desarrollo de la gingivitis, la cual se convierte en periodontitis -inflamación de tejidos de soporte del diente como son encía, ligamento periodontal y hueso- y, al igual que la caries, es causa de la pérdida de los dientes. Si desde niños no se previene o trata la caries, en la edad adulta se presentarán múltiples caries y necesidades de restauración en la dentición  permanente. 

¿Existe una edad crítica para la aparición de caries?

Desde que nacemos estamos en riesgo de tener caries, aunque no hayan aparecido los dientes, puede acumularse placa dentobacteriana que inflama la encía de los bebés y posteriormente, al iniciar la erupción de los dientes de leche o temporales, la placa aparece, se instala y provoca la caries en los infantes. Ahora se sabe, que hay bebés más susceptibles a presentar caries, que no solo se debe al exceso de azúcar o malos hábitos de limpieza, sino, que es una enfermedad más compleja en donde interviene el factor genético (ver Saber Más 29:34-38).

Sin embargo, la caries y la gingivitis aparecen en los bebés debido a una insuficiente higiene oral, al uso del biberón o por la lactancia materna constante y/o nocturna, por el consumo frecuente y alto de carbohidratos fermentables (sólidos y/o líquidos), a la colonización bacteriana precoz, a la presencia de la placa bacteriana visible, a los niveles elevados de Streptococcus mutans, al flujo o función salival reducido y sobre todo al desconocimiento de los padres sobre la salud bucal.

Pero, independientemente de los factores que lleven a la aparición temprana de caries en los bebés, es importante saber cómo prevenir o mejorar su salud bucal. Desde temprana edad, el hábito de limpieza debe de iniciarse durante la lactancia y cuando empieza la toma de los primeros alimentos.

Este artículo está orientado a recomendar sobre cuándo y cómo iniciar la limpieza bucal de los bebés, qué tipo de cepillo y pasta dental deben de utilizarse, según las investigaciones realizadas al respecto.

Su primera limpieza bucal

La higiene bucal de los bebés debe de empezar antes que erupcionen los primeros dientes, es recomendable limpiar las encías, la lengua, el paladar y los carrillos, con una tela o gasa limpia, húmeda y tibia, a modo de masaje suave. Esta actividad debe de realizarse al menos tres veces al día durante la lactancia. 

¿Qué es la caries de biberón?

La caries de biberón aparece en los dientes temporales debido a que el alimento (leche, fórmula, jugos e infusiones) contiene azúcares y ácidos, que se fijan a los dientes y encías de los niños, sirviendo como alimento a las bacterias que originan la placa. También aparece en bebés que se alimentan con leche materna durante mucho tiempo o aquellos con chupones que son azucarados con miel o jarabe, sobre todo cuando se duermen sin realizarles la limpieza bucal.

Por lo tanto, las recomendaciones para prevenir la “caries de biberón” son las siguientes:

  • No permita que los niños duerman con biberón o chupón ya que cuando duerme, el flujo de saliva disminuye y con ello permanecen los alimentos azucarados y ácidos más tiempo en la boca.
  • Limpiar la encía del bebé usando un trapito o gasa humedecida con agua después de darle alimento.
  • Cuando aparezca el primer diente del bebé inicie el cepillado, use un cepillo de dientes suave, puede iniciar sin usar pasta.
  • Ayude a sus hijos a realizar el cepillado, cuando sienta que lo domina, puede dejar que lo haga solo.
  • Llevar a su hijo con el dentista a partir del primer año de vida y cada seis meses. 

¿Cuál es el cepillo y pasta dental recomendados?

Existen tres tipos de cepillos de dientes: suave, mediano y duro. ¿Cuál usar con los bebés? En ocasiones se recomienda utilizar como primer cepillo o de entrenamiento el tipo suave, pero posteriormente hay que empezar a utilizar el mediano. El cepillo duro no es muy recomendado, ya que si no se tiene precaución puede lastimar las encías.

El cepillo debe de estar seco para no hacer espuma, la pasta de dientes debe de presionarse con los dedos sobre las cerdas para que se impregnen bien y que la cantidad (medio grano de arroz) no caiga a la lengua y haya riesgo de ingerirla. Se recomienda cepillar dos veces al día como mínimo, siendo imprescindible hacerlo después del último alimento, antes de dormirse.

Actualmente hay muchas pastas dentales en el mercado, unas que blanquean, otras que ofrecen mejor limpieza, con diferentes colores, etc. En realidad, las principales marcas de dentífrico ofrecen pastas con características similares y presentan un estándar de calidad similar.

Las investigaciones más recientes indican recomendar que los dentífricos para bebés, contengan una concentración superior a 1000 ppm de flúor. Por debajo, el efecto es el mismo que el del placebo. Sin embargo, para evitar los efectos negativos del flúor, las recomendaciones generales sugieren aplicar dos veces al día una pasta de dientes con 500 ppm para bebés entre 6 meses y 2 años, en una cantidad equivalente a medio grano de arroz, el cual puede aumentarse al tamaño de un guisante según la edad del infante. Después de los dos años, el contenido de flúor debe ser de 1000 ppm o mayor. Es mucho más importante que la concentración de flúor sea elevada y la cantidad de dentífrico pequeña, que al revés.

Es importante evitar consumir más flúor del necesario, ya que en muchas regiones del país el agua potable presenta una gran cantidad de éste.

Finalmente, lo principal para mantener o mejorar la salud bucal de los bebés, es realizar los hábitos de la higiene oral desde los primeros meses durante la lactancia y cuidar la salud general, así como la nutrición en los primeros años de vida del bebé. ¡Recuerde que un niño sano y con una alimentación adecuada, es importante para tener una boca sana! La dentición sana desde la infancia, garantizará tener dientes permanentes o de adultos sanos.

Saber más

Ayala, C.L. 2016. Los pediatras en la prevención de enfermedades bucales. Arch. Pediatr. Urug., 87(3): 257-262.

http://www.scielo.edu.uy/pdf/adp/v87n3/v87n3a09.pdf 

Cancado de Figuereido y Lopez-Jordi. 2008. La clínica odontológica del bebé integrando un servicio de salud. Arch. Pediatr. Urug., 79(2).

https://www.academia.edu/5016817/La_cl%C3%ADnica_odontol%C3%B3gica_del_beb%C3%A9_integrando_un_servicio_de_salud?auto=download 

Palma C.  Orientaciones para la Salud Bucal en los primeros años de vida. Sociedad Española de Odontopediatría. http://www.odontologiapediatrica.com/img/SEOP__Camila_Palma.pdf

http://www.odontologiaparabebes.com/odontologia.html 

José Eduardo Orellana Centeno es Doctor en Ciencias Odontológicas de la Facultad de Estomatología, Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

La Dra. Verónica Morales Castillo es Subdirector Médico del Hospital General de Zona/ Unidad Medicina Familiar No. 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social. Especialidad en Medicina Familiar. Agradecimiento a la Dra. Celia Aradillas García.

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