ARTÍCULO
Incubadora de alimentos: invernaderos
Gabriela Bautista-Bautista e Isidro Morales-García
Resumen
Los invernaderos surgieron en Europa en la década de 1960, originalmente como estructuras costosas con grandes ventanas de vidrio accesibles únicamente para la realeza. Con el tiempo, se transformaron en construcciones agrícolas más cómodas y funcionales, adaptadas a las necesidades específicas de diferentes zonas y tipos de cultivos. El principal objetivo de los invernaderos es proteger a las plantas de factores climáticos adversos, plagas y enfermedades, proporcionando un ambiente controlado para su crecimiento, desarrollo y, como consecuencia, un mayor rendimiento del cultivo.
Palabras clave: Alimentos, invernaderos, protección.
RECIBIDO: 05/12/2024; ACEPTADO: 13/03/2025; PUBLICADO: 27/febrero/2026
Al igual que una incubadora proporciona las condiciones óptimas para el desarrollo de los embriones, los invernaderos crean un ambiente propicio para el crecimiento adecuado de las plantas, desde la semilla hasta la cosecha. Esta analogía resalta la importancia de los invernaderos como lugares de desarrollo y cuidado de la vida vegetal, donde cada etapa de crecimiento se supervisa y cuida para asegurar el rendimiento y la calidad adecuada de la cosecha.
¿Qué es un invernadero?
Los invernaderos son estructuras que simulan casas con grandes ventanales de cristal que permiten la entrada de luz para las plantas que están en su interior. En la era moderna, los invernaderos registrados en casas europeas requerían de una inversión muy costosa, por lo que solo eran accesibles para reyes y emperadores. Al pasar del tiempo, se han ido modificando, de tal manera que pueden construirse de forma más accesible y funcional, tal y como los conocemos hoy en día. Actualmente, un invernadero es una construcción agrícola de estructuras metálicas que de su interior de factores climáticos (viento, lluvia, granizo), plagas y enfermedades.
Tipos de invernaderos
Los invernaderos se presentan en una variedad de formas y tamaños, adaptándose a las necesidades específicas de los cultivos y a las condiciones climáticas locales, destacándose los siguientes:
Tipo túnel. Consiste en una estructura arqueada cubierta con material transparente que se extiende sobre los cultivos. Estos invernaderos son económicos y fáciles de instalar, lo que los hace populares entre los agricultores de pequeña escala.
Tipo capilla. Se caracteriza por tener una forma de techo a dos aguas que permite una mejor circulación del aire y una mayor entrada de luz. Estos invernaderos son ideales para cultivos altos y requieren una inversión inicial más grande, pero ofrecen un mejor control del clima y una mayor durabilidad.
Importancia de los invernaderos
Los invernaderos desempeñan un papel crucial en la seguridad alimentaria y en la sostenibilidad agrícola, ya que permiten la producción de alimentos fuera de temporada y en regiones con climas extremos, reduciendo la dependencia de las importaciones y garantizando un suministro constante de productos frescos. Además, al proporcionar un entorno controlado, los invernaderos minimizan el desperdicio de agua y nutrientes, optimizando así la eficiencia del cultivo. Esto es especialmente importante en un contexto de cambio climático, donde la disponibilidad de recursos naturales puede verse comprometida.
Cultivos en los invernaderos
Dentro de estas «incubadoras de alimentos» hay una amplia variedad de cultivos que pueden crecer, tales como:
Vegetales de hoja: Lechuga, espinacas, acelgas y col son plantas que prosperan en condiciones de humedad relativa controlada y temperaturas moderadas, lo que les permite crecer de manera óptima durante todo el año. La capacidad de los invernaderos para proteger estas delicadas hojas de las heladas y de las fuertes lluvias es fundamental para garantizar su producción constante y de alta calidad.
Vegetales fructíferos: Tomates, pepinos, calabacín, pimientos y berenjenas son plantas que requieren altos niveles de luz solar y temperatura para florecer y producir frutos, condiciones que los invernaderos pueden proporcionar de manera consistente.
Frutas: Aunque muchas frutas se cultivan al aire libre, los invernaderos también son adecuados para ciertas variedades, especialmente aquellas que requieren condiciones específicas de temperatura y humedad. Por ejemplo, las fresas, los melones y los arándanos.
Hierbas y especias: Cilantro, perejil, menta, romero y albahaca son cultivos populares en los invernaderos debido a su alta demanda y su rápida tasa de crecimiento.
Flores ornamentales: Además de los alimentos, muchos invernaderos también cultivan flores ornamentales, como rosas, tulipanes, claveles y crisantemos. Estas plantas decorativas son apreciadas por su belleza y fragancia, y los invernaderos proporcionan el entorno perfecto para su cultivo durante todo el año.

Polinización y control biológico en un invernadero
Una de las características más destacadas de los invernaderos es la polinización, la cual es necesaria para que las plantas puedan desarrollar nuevos frutos. Los abejorros, por ejemplo, son los responsables de polinizar y fecundar para que, finalmente, se desarrollen los frutos. En algunos casos, como en el cultivo de tomate, los agricultores polinizan las plantas agitándolas por medio del golpeteo con una vara a las líneas de tutoreo, por lo que este proceso no requiere de los polinizadores.
Otro punto importante es el control de plagas y enfermedades. Para no depender exclusivamente de productos químicos, muchos agricultores de invernaderos recurren a métodos ecológicos para proteger sus cultivos, lo cual incluye la introducción de insectos benéficos, como mariquitas, ácaros y otros insectos depredadores que se alimentan de las plagas, hongos entomopatógenos, así como el uso de extractos de plantas repelentes como lavanda y canela, o trampas de colores para insectos. De esta forma, el control biológico no solo es más respetuoso con el medioambiente, sino que también ayuda a prevenir la resistencia de las plagas a los plaguicidas y a mantener la salud del ecosistema dentro del invernadero, del ambiente y del consumidor de las cosechas.
Investigación y desarrollo de cultivos en invernaderos
En los invernaderos también se pueden llevar a cabo investigaciones sobre el mejoramiento genético para el uso de biofertilizantes, sobre el control de plagas, la resistencia a enfermedades, la adaptación al cambio climático y otras áreas relacionadas con la agricultura. Estos estudios contribuyen al desarrollo de nuevas variedades de cultivos con mejores características, como resistencia a plagas y enfermedades, uso eficiente del agua y nutrientes, adaptación a condiciones ambientales adversas, mayor rendimiento y calidad de la cosecha.
Tecnología implicada en los invernaderos
Como sabemos, la tecnología está presente en muchas de nuestras actividades cotidianas y el área de la agricultura no es la excepción; tal es así que hay sistemas automatizados que regulan la temperatura y la humedad del interior de los invernaderos, sensores que monitorean el estado nutrimental de las plantas en tiempo real, robots de siembra y cosecha; es decir, que la tecnología está presente en todas las etapas del proceso de cultivo. En conjunto, todos estos sensores y sistemas tecnológicos permiten que los invernaderos sean altamente productivos.

La importancia de los invernaderos
Los invernaderos son más que simples estructuras metálicas; estas construcciones representan una revolución en la agricultura moderna, ofreciendo soluciones innovadoras para desafíos ambientales y alimentarios, proporcionando un ambiente controlado que garantiza su crecimiento óptimo y la producción de alimentos frescos y saludables en cualquier época del año. Dentro de estas «incubadoras de alimentos», una sorprendente diversidad de cultivos puede prosperar, desde vegetales de hoja como la lechuga y las espinacas, hasta frutas como fresas y melones, pasando por hierbas aromáticas, flores y plantas ornamentales. La importancia de los invernaderos se extiende más allá de la producción de alimentos. Son centros de investigación y desarrollo, donde se estudian nuevas variedades de cultivos, se investiga la resistencia a enfermedades y se exploran prácticas agrícolas sostenibles.
Gabriela Bautista-Bautista. Estudiante del Programa de Maestría en Ciencias en Conservación y Aprovechamiento de Recursos Naturales, línea de investigación Protección y Producción Vegetal, CIIDIR Unidad Oaxaca IPN.
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Isidro Morales-García. Profesor e investigador CIIDIR Unidad Oaxaca IPN.
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