ARTÍCULO
Microbios metabólicos: la relación que define tu bienestar
Luis Alberto Ayala-Ruiz, Joel Edmundo López-Meza y Patricia Ríos-Chávez
Resumen
Tu microbiota intestinal es una comunidad de millones de microorganismos (bacterias y hongos) e incluso virus, que trabajan a diario en tu intestino. No solo ayudan a digerir los alimentos, también regulan tu metabolismo, tu inflamación y hasta tu peso. Cuando existe un desequilibrio, llamado disbiosis, aumenta el riesgo de obesidad, dislipidemia, diabetes mellitus tipo 2 y síndrome metabólico. Estos microorganismos producen sustancias como los ácidos grasos de cadena corta que protegen tu salud, o la trimetilamina-N-óxido que puede dañarla. La buena noticia es que puedes cuidarlos con una dieta rica en fibra, probióticos, prebióticos y ejercicio regular, fortaleciendo tu bienestar desde dentro.
Palabras clave: Disbiosis, metabolismo, microbiota.
RECIBIDO: 10/04/2025; ACEPTADO: 22/08/2025;
PUBLICADO: 27/febrero/2026

¿Te has preguntado qué sucede después de que los nutrientes de la comida llegan al intestino? Lo primero es pensar que estos son procesadospor nuestro cuerpo con el objetivo de obtener los nutrientes que necesitamos para conseguir la energía para el funcionamiento de nuestras células. Sin embargo, este trabajo no se puede llevar a cabo sin la participación de millones de microorganismos que conforman la microbiota intestinal y que están trabajando arduamente, procesando lo que comes, regulando tu metabolismo y, en gran medida, determinando cómo tu cuerpo manejará esa energía.
Cada bocado de comida no solo alimenta a tu cuerpo, sino también a estos «microbios», un ecosistema dinámico que juega un papel clave en la digestión, el almacenamiento de grasas y hasta en tu nivel de inflamación. Este delicado equilibrio entre lo que comes y cómo lo procesan tus «compañeros invisibles» puede marcar la diferencia entre un metabolismo saludable o el desarrollo de enfermedades metabólicas como la obesidad, el hígado graso, la enfermedad cardiovascular y la diabetes mellitus.
Microbios con funcionalidades múltiples
La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que residen en el tracto gastrointestinal. Este conjunto de microorganismos, como bacterias y hongos, y hasta virus, afecta múltiples aspectos de nuestro metabolismo. Aunque alguna vez se pensó que su único propósito era ayudar en la digestión, hoy sabemos que tiene un impacto mucho más amplio, ya que cumple funciones esenciales en el mantenimiento de la salud, como la protección contra patógenos, la modulación del sistema inmunológico y la producción de metabolitos clave para el metabolismo, lo que desempeña un papel crucial en nuestra salud, controlando la aparición o el desarrollo de enfermedades denominadas «metabólicas».
¿Qué son las enfermedades metabólicas?
Las enfermedades metabólicas son trastornos que afectan la forma en que el cuerpo utiliza y almacena la energía. Estas incluyen a:
La obesidad: Acumulación excesiva de grasa corporal.
La diabetes mellitus tipo 2: Alteración en la regulación de los niveles de glucosa en la sangre debido a la resistencia a la insulina.
La dislipidemia: Niveles anormales de lípidos en la sangre, como el colesterol y los triglicéridos.
Síndrome metabólico: Conjunto de condiciones que aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular y diabetes mellitus.
La estrecha relación entre la microbiota y las enfermedades metabólicas
La relación entre la microbiota intestinal y las enfermedades metabólicas es multifactorial. Se han identificado varios mecanismos mediante los cuales la microbiota puede influir en el metabolismo, y viceversa, los cuales abordaremos a continuación.
Alteración en la composición de la microbiota (disbiosis). La disbiosis es un desequilibrio en la composición de la microbiota intestinal que puede estar asociada con una serie de enfermedades metabólicas. En personas con obesidad y diabetes mellitus tipo 2 se ha observado una reducción en la diversidad bacteriana, es decir, una menor variedad de tipos de bacterias en el intestino. Esta disminución de la diversidad está relacionada con alteraciones en el metabolismo energético y la inflamación crónica, dos factores clave en el desarrollo de enfermedades metabólicas.
Producción de metabolitos. La microbiota intestinal produce una serie de metabolitos, como los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) (acetato, propionato y butirato), que tienen efectos benéficos sobre el metabolismo. Estos AGCC son importantes para regular la inflamación, la sensibilidad a la insulina y la función de la barrera intestinal. Una alteración en la producción de estos metabolitos puede contribuir al desarrollo de resistencia a la insulina, uno de los primeros pasos hacia la diabetes mellitus tipo 2. Por otro lado, algunas bacterias intestinales producen sustancias como la trimetilamina-N-óxido (TMAO), que se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Esto demuestra cómo ciertos productos bacterianos pueden tener tanto efectos protectores como dañinos sobre el metabolismo.
Modulación de la inflamación. La inflamación crónica de bajo grado es una característica común en muchas enfermedades metabólicas, como la obesidad y la diabetes mellitus tipo 2. La microbiota juega un papel clave en la regulación de esta inflamación. Cuando hay disbiosis, el intestino puede volverse más permeable, lo que permite que fragmentos bacterianos, como el lipopolisacárido (LPS), ingresen al torrente sanguíneo. Este proceso, conocido como «intestino permeable» o leaky gut, puede desencadenar respuestas inflamatorias sistémicas que promueven la resistencia a la insulina y el aumento de peso.
Microbiota bajo la lupa: Lo que la ciencia nos revela
La microbiota intestinal influye en la forma en que el cuerpo almacena y utiliza las grasas. Se ha observado que personas con obesidad presentan una microbiota menos eficiente en la conversión de energía alimentaria, lo que resulta en una mayor acumulación de grasa corporal. Algunas bacterias intestinales parecen estar relacionadas con la promoción del almacenamiento de grasa, mientras que otras tienen un efecto protector.
Diversos estudios han demostrado la conexión entre la microbiota intestinal y las enfermedades metabólicas. Uno de los hallazgos más consistentes en la investigación sobre la microbiota y la obesidad es la relación entre los filos de bacterias Firmicutes y Bacteroidetes. Un aumento en la proporción de Firmicutes sobre Bacteroidetes ha sido asociado con obesidad, mientras que una mayor proporción de Bacteroidetes tiende a estar relacionada con un peso saludable.
En cuanto a la diabetes mellitus tipo 2, distintas investigaciones han demostrado que una microbiota diversa y rica en ciertos tipos de bacterias, como Akkermansia muciniphila, puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la inflamación crónica. Este microorganismo en particular parece jugar un papel protector al fortalecer la barrera intestinal y reducir el riesgo de inflamación sistémica.
Intervenciones para mejorar la microbiota y prevenir enfermedades metabólicas
Dado el papel central de la microbiota intestinal en las enfermedades metabólicas, las intervenciones dirigidas a mejorar su equilibrio son un campo prometedor de investigación. Algunas estrategias que han mostrado resultados positivos incluyen:
Dieta rica en fibra: Consumir alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y granos integrales, promueve el crecimiento de bacterias benéficas. Las fibras prebióticas alimentan a las bacterias como las bifidobacterias, que producen AGCC protectores.
Probióticos y prebióticos: Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades adecuadas, pueden mejorar la salud intestinal. Por otro lado, los prebióticos son fibras no digeribles que sirven de alimento a las bacterias benéficas. Juntos, pueden mejorar la composición de la microbiota y reducir la inflamación relacionada con enfermedades metabólicas.
Actividad física: El ejercicio regular no solo ayuda a mantener un peso saludable, sino que también tiene efectos positivos en la diversidad y funcionalidad de la microbiota.
Reducción del uso de antibióticos: El uso excesivo de antibióticos puede alterar significativamente a la microbiota intestinal, eliminando bacterias benéficas y fomentando la disbiosis. Es importante usar antibióticos solo cuando sea estrictamente necesario y bajo supervisión médica.
La microbiota intestinal y su relación con las enfermedades metabólicas es un campo de estudio apasionante que está revolucionando nuestra comprensión de la salud y la enfermedad. En la actualidad, se estudia el papel que desempeña en la regulación de ciertos genes y cómo esto puede ayudarnos a prevenir patologías a nivel molecular.
El equilibrio de los microorganismos intestinales no solo afecta nuestro metabolismo, sino también nuestra respuesta inflamatoria, nuestra capacidad para regular el peso y el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas. A través de una dieta equilibrada, ejercicio y el uso adecuado de probióticos y prebióticos, es posible mejorar la composición de la microbiota y, potencialmente, prevenir o mitigar el impacto de las enfermedades metabólicas.
Luis Alberto Ayala-Ruiz. Estudiante del Programa Institucional de Doctorado en Ciencias Biológicas, Área Temática de Biotecnología Alimentaria, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán.
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Joel Edmundo López-Meza. Profesor e investigador, Facultad de Veterinaria, Centro Multidisciplinario de Estudios en Biotecnología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán.
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Patricia Ríos-Chávez. Profesora e investigadora, Facultad de Biología, Laboratorio de Fitobioquímica, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Michoacán.
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